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  • J. Antonio Romero. (Coll de Nargó)

  • La Pobla de Segur

La fiesta de los "raiers": una aventura fluvial

El mundo rural de los Pirineos de Catalunya no sólo ofrece naturaleza y desconexión. Las fiestas y tradiciones asociadas a los pueblos datan de muy antiguo y, si se han conseguido mantener, verlas en directo supone un auténtico viaje en el tiempo. Con la "Diada dels Raiers" el viaje es, ni más ni menos, que de 800 años atrás. Fue en el siglo XIII cuando se inició la actividad de los "raiers", y duró hasta la década de 1930.

Muy bien, estarás pensando: ¿y qué hacían exactamente los "raiers"? El nombre deriva de "rai", una embarcación hecha con troncos unidos y que se utilizaba para transportar la madera de los Pirineos hasta las tierras del litoral aprovechando las corrientes fluviales.

Con esta descripción ya podrás intuir que el oficio de "raier" no era ni fácil ni plácido. En invierno su trabajo consistía en acudir a los fríos bosques pirenaicos, talar pino negro y abeto, y echarlos por los barrancos al río hasta que llegaban a los "astilleros" de los "rais" (el punto de "enraiamiento"). Allí se construían estas embarcaciones para que los troncos en sí mismos fueran mercancía y medio de transporte. Los "raiers" subían a la embarcación y la hacían navegar río abajo hasta unos puntos asignados para distribuir la madera.

Como puedes ver, ¡se trataba de toda una aventura! En la década de 1930, con la construcción de los embalses, esta práctica desapareció y el transporte de madera pasó a realizarse por carretera. El oficio de "raier" estaba condenado al olvido, pero en 1979, el municipio pirenaico de La Pobla de Segur, situado junto al río Noguera Pallaresa, decidió recuperar su memoria organizando una fiesta conmemorativa, la "Diada dels Raiers". Allí, unos valientes locales emulan cada primer domingo de julio el duro trabajo de los antiguos "raiers", desafiando el peligro de rocas y corrientes de agua.

Para este homenaje, el día anterior se construyen cuatro "rais" de tres tramos cada uno. Con ellos se hará el descenso desde la presa de Llània hasta el puente de Claverol. Son cinco kilómetros en los que los navegantes, ataviados con la indumentaria de la época, reviven la adrenalina de este oficio tan característico y tradicional. La fiesta se complementa con diversas actividades a su alrededor para toda la familia, actuaciones musicales, talleres y mucho más durante todo el fin de semana. Planazo, ¿verdad?

Apúntate a disfrutar de la "Diada dels Raiers" y conoce más detalles de la historia de este tradicional oficio visitando el Museu dels Raiers de la Noguera Pallaresa.

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