Qué visitar / Zonas de interés / Sants-Montjuïc / Parc de Montjuïc / Far de Montjuïc

Far de Montjuïc

Como muchos otros faros, el de Montjuïc conserva aún hoy en día un aura romántica que atrae la atención de los amantes de este tipo de construcciones. Desde su ubicación estratégica, asomado al Mediterráneo en la vertiente de la montaña, ofrece unas vistas envidiables sobre el puerto de Barcelona.

Su aislamiento en la vertiente sur de la montaña de Montjuïc, muy cerca del cementerio, y su forma clásica característica de los faros de principios del siglo XX, otorgan a este edificio un aire entre nostálgico y evocador, por lo que sorprenderá a todos aquellos que quieran ir a ver el faro. Desde lejos, al anochecer, se puede ver cómo avisa con sus ráfagas de luz de la presencia de la montaña. Efectivamente, fue construido en 1906 con el objetivo de avisar a los barcos de que se aproximaban a este lado del puerto de Barcelona. Desde el año 2000 ya no lo habita ningún farero y fue automatizado, pero conserva su forma rectangular de planta rectangular, planta baja y piso, con un casquete esférico en la cúpula que protege el eje de la luz. En el exterior, el faro se exhibe sus fachadas estucadas y recientemente restauradas, igual que el interior del recinto.

Cerca del faro, al pie del Castell de Montjuïc están los restos de una antigua mina del paleolítico. Además el faro se levanta sobre una zona considerada reserva natural y de la biosfera de gran valor, y desde allí se puede disfrutar de unas magníficas vistas sobre el puerto.

También os puede interesar